Come menos y muévete más para alargar tu telómeros

Come menos y muévete más para alargar tus telómeros

Come menos y muévete más para alargar tu telómeros

La Medicina ha intentado siempre estirar la vida, ya sea por su final, prolongando nuestra decadencia, o bien mediante recomendaciones anticipadas (dieta, ejercicio) que la alarguen por el centro, para así, meter más vida en los años y no más años en la vida.

Con respecto a estas medidas preventivas, la ingesta calórica siempre ha sido argumentada. “Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago”, decía Don Quijote a Sancho, recomendación que se mantiene en vigor actual en base a evidencia científica disponible actualmente.

Una disminución de la ingesta calórica podría prolongar la vida o, al menos, conseguir de esta manera que parezca más larga (jeje). Para hacerla más ancha y corta se inventaron los productos adelgazantes diet o light, pero estos ya sabemos que engordan a quienes los venden y lo único que son capaces de adelgazar son los bolsillos a quienes los compran.

Pero los mensajes sobre los beneficios del ejercicio y la dieta deben comenzar cuando somos jóvenes para que la actividad física y la dieta saludable continúen siendo parte de nuestras vidas a medida que envejecemos.

Con respecto al ejercicio, una nueva investigación (1) me ha llegado a la vista. En ella, se comprueba que se envejece mucho más rápido si se pasa uno mucho tiempo sentado. Las células de mujeres de entre 64-95 años, que eran sedentarias, tenían un aspecto más envejecidos (>8 años) y sus teloméros (2) eran más cortos de los que les correspondería por su edad real.

En algunos casos, la edad biológica no se corresponde con la cronológica. En los 30º aniversarios de carrera, tan solo se reconocen, los que tienen hecho un pacto con el diablo. Además de la genética o “pasta con la que uno este hecho”, un estilo de vida sedentario nos hace envejecer más rápidamente.

El estilo de vida sedentario se relaciona con problemas de salud como la obesidad, el sobrepeso, la diabetes, la hipertensión, la gota, pérdida de la condición física y el deterioro de las articulaciones. Además, otras patologías se empeoran por la falta de ejercicio, como la fibromialgia, fatiga crónica y la disautonomía.

Tenemos fecha de caducidad como las latas de conserva pero parece que el comer menos y el moverse más mejoraran nuestro destino genético. Lo malo es que nos falta voluntad para llevarlas a cabo. Por eso, y ahora que estamos en Semana Santa, que Dios nos pille con los telómeros largos y el Cristo de Mena nos provea de una “Buena Muerte”, sin mucho movimiento.

Referencias

1. Aladdin H. Shadyab et al. Associations of Accelerometer-Measured and Self-Reported Sedentary Time With Leukocyte Telomere Length in Older Women. American Journal of Epidemiology, January 2017 DOI: 10.1093/aje/kww196

2. Telómeros: Son los extremos de los cromosomas que protegen a del deterioro del ADN. Son los relojes o temporizadores de la célula, que marcan el número de divisiones celulares, hasta que muere. Se acortan de forma natural con la edad, pero enfermedades y hábitos del estilo de vida (fumar, sedentarismo, obesidad) pueden acelerar su acortamiento. Dicho acortamiento se vincula con la enfermedad cardíaca, la diabetes y el cáncer.