El reumatólogo Antonio Ponce compartió con Afibroc su experiencia sobre fibromialgia

En la charla informativa que ofreció este jueves, en el marco de decimotercera edición de las jornadas sobre esta enfermedad. “Es una enfermedad tremendamente estimagtizada y yo lo que siempre intento trasmitir es un mensaje esperanzador”, señalaba

La ‘Asociación de afectados y afectadas de Fibromialgia y síndrome de fatiga crónica de la provincia de Ciudad Real’ (AFIBROC), organizó este jueves en la Casa de Cultura una nueva charla informativa, enmarcada en la decimotercera edición de las jornadas sobre esta enfermedad.

El encargado de impartir la charla fue el reumatólogo clínico Antonio Ponce Vargas, “un profesional muy sensibilizado con esta dolencia”, como destacó Mari Luz López de la Franca, presidenta de la asociación en Daimiel. Una respuesta que no siempre se encuentra entre los profesionales, como reconocía el propio médico. “Es una enfermedad tremendamente estimagtizada y yo lo que siempre intento trasmitir es un mensaje esperanzador”, resumía. Ponce, que promovió el asociacionismo de pacientes con fibromialgia en Málaga, subrayaba la importancia de saber prevenir el impacto de esta enfermedad a nivel familiar, social o laboral. “Es un proceso complicado y además incomprendido”, y por ello, desde su experiencia profesional, destacaba que es “fundamental mostrarse cercano con los pacientes”.

El alcalde, Leopoldo Sierra, que intervino en la presentación de la charla, y la concejala de Servicios Sociales, Alicia Loro, estuvieron acompañando a las socias de AFIBROC en la charla del reumatólogo malagueño.

El objetivo de estas jornadas es la visibilización y la concienciación de la sociedad ante una enfermedad que habitualmente “se oculta tras la apariencia de una persona sana y feliz”, señala la presidenta. Para ello, durante todo el mes de mayo se han llevado a cabo actividades dentro y fuera de la localidad con stands informativos, en colaboración con otras asociaciones de afectados, que tendrán continuidad en junio. En este sentido, López de la Franca animaba a los asociados y asociadas “a no quedarse en casa y colaborar con el trabajo que se realiza para conseguir ayudas necesarias para el colectivo, como el voluntariado con fisioterapeutas, psicólogos o incluso administrativos”.