¿Existen fármacos condroprotectores que modifiquen la evolución de la artrosis?

La artrosis es la enfermedad reumática más prevalente. En España, la artrosis afecta al 10% de la población general, y la mitad de la población adulta de más de 50 años muestra signos radiológicos de artrosis.

El tratamiento actualmente disponible para esta enfermedad es tan solo sintomático (analgésicos, opioides, antinflamatorios). En el momento actual llevamos a cabo estudios con Tanezumab, un anticuerpo nomoclonal dirigido contra el factor de crecimiento neural, igualmente con un objetivo analgésico.

No existe en el momento actual, un tratamiento curativo, que haya demostrado un cambio en la evolución de la enfermedad, retrasándola o deteniéndola.

Con este fin se venden productos que no disponen de evidencia científica, que soporten su uso, y por tanto no llegan a la categoría de fármacos o medicamentos. Estos se venden como complementos alimenticios o nutracéutico para “prevenir la artrosis”: colágeno, cartílago de tiburón, selenio, harpagofito,  boswelia, magnesio, corteza de sauce, y otras lindezas.

La glucosamina, el condrointin sulfato, solos o combinadas, son fármacos que demostraron eficacia como “fármacos sintomáticos de acción lenta”: es decir, que cuando se dejan de tomar, continúan ejerciendo su acción, por su efecto remanente. Sin embargo, se han venido usando como un recurso más para esta enfermedad, en la idea de retrasar sus consecuencias.

Mi experiencia personal tras su uso, es que son poco eficaces. Esta impresión, quedo respalda hace 7 años por la FDA, mediante el ensayo clínico GAIT [siglas en inglés Ensayo de la Intervención de Glucosamina/Condroitin en la Artritis], en el cual no había diferencias con la toma de placebo con estos productos en la mejora del dolor y la afectación funcional. Se discutió, que dichos resultados eran debidos al no utilizar Sulfato de Glucosamina en lugar de clorhidrato. Pero, los resultados son similares a los encontrados por Yang. Por si esto fuera poco, un reciente estudio (Roman-Blas JA et al. Arthritis Rheum 2017; 69:77-85) aporta la certidumbre suficiente de que todos estos productos no tienen utilidad cuando se comparan con el placebo en el tratamiento de la artrosis.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Sawitzke AD1, Shi H, Finco MF, Dunlop DD, Harris CL, Singer NG, Bradley JD, Silver D, Jackson CG, Lane NE, Oddis CV, Wolfe F, Lisse J, Furst DE, Bingham CO, Reda DJ, Moskowitz RW, Williams HJ, Clegg DO. Clinical efficacy and safety of glucosamine, chondroitin sulphate, their combination, celecoxib or placebo taken to treat osteoarthritis of the knee: 2-year results from GAIT. Ann Rheum Dis. 2010 Aug;69(8):1459-64. doi: 10.1136/ard.2009.120469. Epub 2010 Jun 4.
  2. Yang S1, Eaton CB, McAlindon TE, Lapane KL. Effects of glucosamine and chondroitin supplementation on knee osteoarthritis: an analysis with marginal structural models. Arthritis Rheumatol. 2015 Mar;67(3):714-23. doi: 10.1002/art.38932.
  3. Roman-Blas JA1, Castañeda S2, Sánchez-Pernaute O1, Largo R1, Herrero-Beaumont G1; CS/GS Combined Therapy Study Group. Combined Treatment With Chondroitin Sulfate and Glucosamine Sulfate Shows No Superiority Over Placebo for Reduction of Joint Pain and Functional Impairment in Patients With Knee Osteoarthritis: A Six-Month Multicenter, Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Clinical Trial. Arthritis Rheumatol. 2017 Jan;69(1):77-85. doi: 10.1002/art.39819.