La toma de decisiones compartidas en el tratamiento de las enfermedades reumáticas

Frente a la forma tradicional de atención sanitaria, basada en un “modelo paternalista” en donde el profesional sanitario decide por el paciente y lo deja fuera del proceso de la toma de decisión. Existe la posibilidad de una relación más colaborativa, donde la opinión del paciente (y sus familiares) se tienen en cuenta, al objeto de respetar sus decisiones. Me refiero a “La toma de decisiones compartida” (TDC).

La TDC es un estilo de relación que intentamos aplicar en todo tipo de interacción o consulta que nos realizan nuestros pacientes. Un proceso interactivo, en donde aportamos nuestros conocimientos, así como información acerca de los riesgos y beneficios de una intervención diagnóstica o terapéutica, mientras que usted como paciente lo hace sobre sus valores, preferencias, preocupaciones y su experiencia con el problema de salud.

Siempre existen diferentes opciones de tratar un problema de salud, incluso la opción de no hacer nada. Por ejemplo ante un dolor crónico y mantenido existen distintas opciones de tratamiento (tomar o no analgésicos, antinflamatorios, corticoides o un derivado morfínico, mejorar la dieta o actuar preventivamente para que el mismo no avance).

Existen muchas opciones para poder llegar a un diagnóstico y de cómo tratar la mayoría de los problemas reumáticos. Su afección puede manejarse en más de una manera. El objetivo de la toma de decisiones compartidas es que médico y paciente trabajen juntos para decidir la mejor manera de llegar al diagnóstico y tratar su problema de salud. Esta forma de relación conlleva: respetar sus deseos, creencias personales e, integrarlas en el proceso de toma de decisiones. Para ello, es fundamental, establecer una relación de confianza y respeto mutuo.

Cuando existe un consenso en la pruebas que se van a realizar y el tratamiento que se va aplicar, se mejora su satisfacción como paciente, su participación y adherencia al mismo y se mejora la eficacia en el control de la enfermedad, y su pronóstico.

La TDC no satisface a todos los pacientes o incluso la misma es variable y cambiante a lo largo de la relación médico-paciente. Existen momentos en los que el paciente prefiere dejar en manos del médico la orientación diagnostica y el tratamiento…. “Doctor haga usted, lo mismo que se tratara a usted mismo o a su madre”. Frente a este tipo de pensamiento, están los que opinen “Ninguna decisión de mí, sin mí” (Valerie Billingham 1998). Por ello, para TDC, Vd. debe estar interesado en recuperarse y en participar en esta recuperación de forma activa.

El primer paso, consiste en proporcionar al paciente las opciones de tratamiento disponibles, discutir sus preferencias y el alcance de su incertidumbre y abordar cualquier pregunta o problema que pueda tener.

El segundo paso consiste en proporcionar información específica sobre cada opción de tratamiento, incluyendo cómo se administra el fármaco, con qué frecuencia, su eficacia y seguridad, los pros y contras de cada opción de tratamiento.

Por último, una vez que el paciente tiene conocimiento de las opciones de tratamiento disponibles se “conversa sobre la decisión”. En esta toma de decisiones se incorporan las preferencias del paciente y se selecciona la mejor opción de tratamiento para su caso personal.

Cuando estos pasos se realizan de forma sucesiva, el paciente entiende su enfermedad y cual es la mejor forma de tratarla acorde a sus circunstancias sociales, económicas, intereses y valores.