Lesiones en el Futbol: Guía de Diagnóstico y Tratamiento

  LESIONES EN EL FÚTBOL: GUÍA DE DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
  INTRODUCCIÓN
futbol1El futbol es el deporte más popular del mundo, con aproximadamente 200 millones de aficionados. Quién me conoce sabe que nunca me gusto el fútbol. Yo tan solo lo practique en los campos de alfalfa cuando atardecía en los arrabales de mi niñez. Dios al parecer no me doto del gen futbolístico, que no sé en que hospitalario cromosoma debe habitar. Curiosamente, cada vez le gustan más a las señoras, pues unos 40 millones de devotos seguidores son mujeres. En este deporte, se producen lesiones frecuentemente, y algunas son más frecuentes en mujeres. Un diagnóstico precoz puede contribuir a reducir los tiempos de recuperación e impedir casos de discapacidad a largo plazo.

 

   LESIONES DE RODILLA
Los jugadores de fútbol sufren con frecuencia lesiones de rodilla que pueden revestir gravedad. Entre las lesiones más comunes destacan:· Lesión del ligamento cruzado anterior

· Lesión del ligamento cruzado posterior

· Esguinces del ligamento colateral interno

· Desgarros de menisco

 

   LESIÓN DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR
futbol2Las lesiones del ligamento cruzado anterior se deben a un movimiento de torsión o valgo forzado en la rodilla. El jugador suele recordar un crujido o un chasquido. Normalmente no se trata de lesiones de contacto. Estas lesiones provocan síntomas de inestabilidad. Son mucho más frecuentes en las mujeres.¿Cómo diagnósticarlas?

Para su diagnóstico, en la exploración, se deben buscar movimientos anómalos de la rodilla y compararlo con el miembro contralateral. Se considera anómala una diferencia de movimiento entre ambos que sea superior a 3 mm. Las maniobras más apropiadas para su exploración son:

futbol3· Prueba del cajón anterior. Debe realizar esta prueba con el jugador en decúbito supino y la articulación de la rodilla flexionada a 90º. tiramos hacia delante de la tibia sobre el fémur. Si la tibia se desplaza hacia delante más de 3 mm en comparación con la rodilla no afectada, significa que existen daños en el ligamento cruzado anterior.

· Prueba de Lachman. Se realiza de la misma forma que la prueba del cajón anterior, pero con la rodilla flexionada tan solo 30º. Con ello se relajan los músculos y ligamentos que sujetan secundariamente la rodilla. Esta maniobra, es mucho más sensible y fiable. La prueba se considera positiva si la tibia se mueve hacia adelante sobre el fémur en comparación con el lado opuesto.

¿Qué pruebas complementarias utilizar?

· Solicitar una radiografía para excluir fractura. Habitualmente, tan solo se observan fracturas en el 10% de los casos.

· Si no dispone de radiología. Realice una artrocentesis (tan solo si tiene experiencia en su realización), para confirmar un hemartros. Una vez realizada aspire aire en la jeringa cargada de sangre, y muévala para impregnar las paredes de la jeringa de sangre y ver si existen gotas de grasa (lo que indicara que existe fractura).

· Una resonancia magnética (RM) confirmará si existe un desgarro completo del ligamento cruzado y mostrará lesiones asociadas (como desgarros de menisco),

¿Cómo tratarlas?

Estos pacientes precisan ser remitidos lo más precozmente posible a un fisioterapeuta. La cirugía depende del paciente, su actividad física-deportiva y profesional. El tratamiento conservador tan solo logra resultados estables en el 30% de los casos. La intervención conlleva un largo periodo de rehabilitación. El paciente no deberá competir de nuevo hasta que hayan transcurrido de seis a nueve meses. Este tipo de lesión conlleva un riesgo acelerado de artrosis de rodilla.

LESIONES DEL LIGAMENTO CRUZADO POSTERIOR

Los desgarros aislados del ligamento cruzado posterior se producen con poca frecuencia en el fútbol. Normalmente se pueden tratar de forma conservadora a través de un programa de ejercicios para fortalecer el cuádriceps.

ESGUINCES DEL LIGAMENTO MEDIAL (COLATERAL INTERNO)

Se producen habitualmente por un golpe en la cara externa de la rodilla, el cual provoca el estiramiento y desgarro del ligamento interno de la rodilla. Los pacientes a menudo comentan que oyeron un chasquido en el momento de la lesión. Los síntomas más frecuentes son el dolor y la inflamación.

Exploración: Con la rodilla en flexión de 15º-20º aplicar un fuerza suave el la cara externa y evaluar su apertura. Una apertura > 5º con respecto a la rodilla contralateral indica probable rotura. Si no existe un tope de resistencia al final, indica rotura o desgarro completa (grado 3).

Este tipo de lesiones se curan habitualmente con reposo (hielo compresión, elevación de la pierna y tratamiento conservador (ortesis, ejercicios de fortalecimiento de cuádriceps).

DESGARROS DEL MENISCO

Las lesiones por torsión pueden provocar desgarros de menisco. El paciente presentará dolor en la rodilla, que empeorará al estirarla. La articulación de la rodilla se inflamará durante las 24 horas posteriores a la lesión. Los desgarros de menisco no suelen producir hemartros, por lo que la articulación no se inflama de forma inmediata.

El signo clínico más preciso es la prueba de Thessaly (el paciente la realiza con carga de peso flexionando la rodilla 20 grados). Igualmente, la sensibilidad a la palpación a lo largo de la línea de la articulación es un indicador fiable que con frecuencia se tolera mejor en casos agudos (figura 3).

Las imágenes de RM muestran los desgarros de menisco con gran claridad. Los desgarros periféricos se pueden curar mediante tratamiento farmacológico y rehabilitador. Los pacientes que sufren desgarros importantes, que se extienden al cuerpo principal del menisco o, desgarros con desplazamiento quizás precisen cirugía. Los pacientes con desgarros desplazados del menisco podrían presentar bloqueo de la articulación de la rodilla, aunque deberá diferenciar el verdadero bloqueo del pseudobloqueo provocado por el dolor y los espasmos musculares.

 

   LESIONES DE TOBILLO
futbol4Entre las lesiones de tobillo que suelen sufrir los futbolistas destacan:

· Esguince de tobillo

· Lesión en la capa osteocondral del astrágalo

· Lesión de la sindesmosis distal de la pinza tibioperoneaastragalina

· Subluxación recidivante de los tendones peroneos

· Tobillo de futbolista.

ESGUINCE DE TOBILLO

Los esguinces se suelen producir en los ligamentos laterales del tobillo. Se produce un esguince del ligamento lateral cuando la articulación del tobillo se invierte mientras el pie se encuentra en flexión plantar. Esto puede ocurrir si el jugador cae sobre su tobillo mientras corre.

La gravedad de los esguinces de tobillo (leve a grave), determinará el periodo de rehabilitación que necesitará el paciente. En ocasiones y al principio es aconsejable sobrestimar su severidad. Una vuelta a la actividad demasiado rápida podría dificultar la recuperación considerablemente. Si el esguince no se trata correctamente, el paciente podría llegar a sufrir secuelas permanentes.

¿Cómo se diagnostica el esguince de tobillo?

Existen tres grados de esguince de tobillo:

· El grado 1 es un desgarro parcial del complejo del ligamento lateral

· El grado 2 es una disrupción parcial con cierta pérdida de función

· El grado 3 es una disrupción completa del complejo del ligamento con inestabilidad, dolor grave, inflamación y pérdida total de la función.

Si el paciente sigue experimentando dolor al mantenerse de pie después de la primera semana, es probable que se haya producido un daño significativo.

La exploración clínica de las lesiones del ligamento lateral es mejor y más precisa si se retrasa cuatro a cinco días. Esto se debe a que los síntomas iniciales de dolor, inflamación y espasmo muscular podrían dificultar la interpretación precisa de estas pruebas.

La prueba del cajón anterior evalúa la integridad del ligamento peroneo-astragalino anterior (figura 4). Esta prueba se debe realizar con la rodilla del paciente doblada.

Figura 4. Prueba del cajón anterior.

futbol5Esto permitirá eliminar la estabilidad que ofrecen los gemelos y el tendón de Aquiles. Para realizar esta prueba, le pie del paciente debe encontrarse en flexión plantar. Debe inmovilizar la tibia con la mano derecha y sujetar el talón con la mano izquierda. Intente tirar del talón hacia delante mientras mantiene la tibia hacia atrás. Si puede tirar hacia delante del pie más de 3-5 mm, podría tratarse de una ruptura del ligamento peroneo-astragalino anterior.

 

 

Figura 5. La prueba de inclinación del talón

futbol6Esta prueba evalúa el ligamento peroneo-calcaneo. Para realizar esta prueba, inmovilice el talón con la mano izquierda (figura 5). Invierta el pie con la mano derecha. Realice esta acción en ambos lados y compare los resultados. Palpe a lo largo del peroné para excluir una fractura proximal.

¿Qué pruebas debo solicitar?

Las radiografías pueden ayudar a excluir fracturas, pero no permiten evaluar hasta el grado de esguince del tobillo. La resonancia magnética es la exploración de elección en los casos en los que se requieren más imágenes.

¿Cómo se tratan los esguinces de tobillo?

Inicialmente, con el tratamiento conservador (ortesis funcional + rehabilitación), se obtienen resultados satisfactorios en el 90% de los pacientes. Estas lesiones se repiten con frecuencia. El índice de recidiva es del 9%. Se ha demostrado que las férulas de tobillo reducen significativamente dicho índice, por lo que los jugadores con esguince de tobillo deben utilizarlas de forma rutinaria. La inestabilidad recurrente aparece con frecuencia y es importante garantizar que todos los pacientes se someten a un programa de rehabilitación apropiado. Si los síntomas de inestabilidad persisten a pesar de la rehabilitación, es posible que el paciente necesite cirugía.

LESIÓN OSTEOCONDRAL DEL ASTRÁGALO

Se produce cuando un paciente realiza un giro al colocar el pie sobre el suelo, lo que hace que el astrágalo se gire hacia dentro. El cartílago entre el astrágalo y la tibia queda dañado. Se agrieta y se forma un quiste en el astrágalo, lo que provoca dolor e inflamación. El paciente sufrirá dolor al apoyar el pie con inflamación articular recurrente. Observará sensibilidad a la palpación en los los maleolos medial y lateral.

Las radiografías probablemente no mostrarán la lesión en el domo talar, aunque se observará un cuerpo suelto en la articulación del tobillo. Quizá sea necesario realizar una resonancia magnética o tomografía computarizada (TC) para identificar esta lesión.

LESIÓN DE LA SINDESMOSIS DISTAL ENTRE LA TIBIA Y EL PERONÉ

Las lesiones de la sindesmosis distal se producen cuando se fuerza el pie hacia arriba o abajo. La zona de sensibilidad a la palpación se encuentra sobre la articulación tibioperonea distal, no sobre el ligamento peroneo-astragalino anterior (de ahí el término esguince de tobillo superior). Al empujar el pie hacia arriba o hacia fuera, el paciente sufrirá dolor en el tobillo.

El tratamiento depende de la gravedad de la lesión. Las lesiones inestables quizá necesiten cirugía, aunque un periodo de inmovilización será suficiente para pacientes con lesiones estables. Las lesiones estables de la sindesmosis normalmente presentan un buen pronóstico, pero suelen tardar el doble en curar que un esguince de ligamento lateral.

SUBLUXACIÓN RECIDIVANTE DE LOS TENDONES PERONEOS

La luxación de los tendones peroneos se puede producir tras la flexión dorsal o giro externo del pie, lo que provoca una contracción forzada de los músculos peroneos. Estas lesiones frecuentemente se pasan por alto en los casos agudos y reaparecer con posterioridad en forma de subluxación recurrente.

El paciente describirá una sensación de chasquido o resorte sobre el lado exterior del tobillo. Puede existir sensibilidad a la palpación a lo largo del tendón. En ocasiones, se observa que el tendón se ha desplazado de su posición debajo de la epífisis distal del peroné. Los pacientes sintomáticos se deben remitir a cirugía.

TOBILLO DE FUTBOLISTA

Se conoce como tal, los cambios degenerativos que se experimentan en el pie de futbolista tras traumatismos repetidos en la capsula articular (p.e. chutar el balón): Osteofitos en la epifisis distal y anterior de la tibia y el astrágalo, pinzamiento de la articulación tibioperoneoastragalina y limitación para la flexión dorsal. A veces, se encuentra una masa palpable en la zona anterior del tobillo. Esto provoca dolor durante la bipedestación o cuando el pie se encuentra en flexión dorsal.

Las infiltraciones locales ofrecen ventajas a corto plazo, pero a menudo se requiere cirugía para extirpar los osteofitos.

 

   LESIONES EN LA INGLE
futbol7Las lesiones en la ingle representan tan solo el 10% de todas las lesiones del fútbol. Provocan considerables molestias e impiden la participación en entrenamientos y partidos. El dolor inguinal crónico en futbolistas a menudo se debe a varios factores y requiere una evaluación detallada.

Las lesiones más comunes son musculotendinosas y pueden ser agudas o crónicas. Las lesiones crónicas tienden a estar relacionadas con la sobrecarga. Las lesiones por sobrecarga frecuentemente se ignoran hasta que la función queda significativamente alterada, lo que puede dar lugar a largas ausencias tanto en entrenamientos como en partidos. En general, cuanto más cerca está la zona de lesión de la unión tenoperióstica, más se prolonga el periodo de recuperación.

Las lesiones de aductor provocan dolor durante el estiramiento y aducción forzada. Se ha demostrado que el tratamiento más eficaz en estas lesiones es un programa de rehabilitación estructurado que ponga énfasis en el fortalecimiento muscular excéntrico. Se trata de una forma de fortalecimiento en la que se emplea resistencia a medida que el músculo se extiende, no cuando se contrae, y que es extremadamente efectiva a la hora de tratar estas lesiones. El reposo es ineficaz.

La osteítis púbica es una lesión de sobrecarga que provoca dolor crónico alrededor de la ingle y la sínfisis púbica. Habrá sensibilidad a la palpación localizada y dolor al realizar la prueba de presión con las rodillas y caderas flexionadas. Para realizar esta prueba, el paciente se tiende sobre la espalda con las rodillas y caderas flexionadas para permitir que las plantas de los pies queden en contacto con la camilla. El resultado de la prueba es positivo si se observa dolor sobre la sínfisis al apretar una rodilla contra la otra manteniendo el puño entre las dos. Las radiografías pueden revelar erosiones, esclerosis y, ocasionalmente, inestabilidad de la sínfisis, aunque estos problemas pueden aparecer en futbolistas asintomáticos. Una resonancia magnética mostrará edemas dentro de la sínfisis en las fases agudas (de nuevo, estos problemas pueden aparecer en futbolistas asintomáticos). El tratamiento suele prolongarse durante mucho tiempo y debe incluir un exhaustivo programa de ejercicios para el aductor y de estabilidad del centro de gravedad. Las inyecciones de cortisona en la sínfisis púbica son objeto de controversia debido al riesgo de atrofia del disco fibrocartilaginoso, que produce inestabilidad. La cirugía no está indicada.

La ingle de Gilmore o hernia del deportista describe un desgarro o deficiencia de la pared posteromedial del canal inguinal. Este trastorno normalmente tiene un inicio insidioso y provoca un dolor en el área inguinal que habitualmente empeora después de los entrenamientos y partidos. En los casos graves, el jugador quizá informe de dolor agravado por tos y estornudos, que podría extenderse al área genital.

La exploración clínica revelará sensibilidad a la palpación sobre el anillo inguinal externo, que podría aparecer dilatado cuando se palpa a través del escroto (siempre se debe comparar con el lado normal). El tratamiento conservador rara vez da resultado y en muchas ocasiones es necesario reparar quirúrgicamente la zona. Este trastorno se puede prevenir a través de un programa de ejercicios de estabilidad del centro de gravedad. Este tipo de ejercicios refuerza los músculos de la zona lumbar y pélvica del “centro”.

Los problemas de cadera suelen presentarse en forma de dolor de ingle. Los jugadores más añosos pueden sufrir de artrosis; mientras que los desgarros del labro acetabular, son más frecuentes en jugadores jóvenes. Es extremadamente importante que examine la articulación de la cadera en jugadores adolescentes que presenten dolor en la ingle, el muslo o la rodilla, a fin de excluir trastornos como deslizamiento de la epífisis de la cabeza del fémur o incluso tumores malignos.

LESIONES MUSCULARES

El 37% de todas las lesiones que se producen durante la práctica del fútbol se deben a distensiones musculares.

Las Sobrecargas isquiotibiales representan el 12% de todas las lesiones que sufren los futbolistas. La mayoría de estas lesiones se producen hacia el final de los partidos y sesiones de entrenamiento, cuando el jugador corre a una velocidad elevada. Se producen con más frecuencia en jugadores de mayor edad. Esto sugiere que la fatiga podría ser una causa. A menudo reaparecen en los pacientes. Por lo tanto, es importante que los pacientes se rehabiliten por completo antes de volver a jugar. Un programa de ejercicios de fortalecimiento excéntrico, como los isquiosurales nórdico, han demostrado una gran eficacia. No existen evidencias de que el estiramiento inmediatamente antes del entrenamiento o el partido reduzca el nivel de sobrecarga muscular, aunque por lo general se acepta que es importante un grado apropiado de flexibilidad. Si el paciente no responde al tratamiento estándar, deberá considerar la posibilidad de que la raíz del nervio esté comprimida en la región lumbar, provocando dolor en la parte posterior del muslo.

Miositis osificante. Las contusiones pueden provocar hemorragias intramusculares y dar lugar a una osificación ectópica. Se denomina miositis osificante. En la mayoría de los casos el cuádriceps lateral resulta afectado. El paciente tiene dolor y limitación del movimiento. Esta lesión provoca limitación para flexionar de forma activa las rodillas más allá de 45 grados. Se debe evitar estiramientos y masajes vigorosos, ya que pueden provocar más hemorragias y la formación de nuevo hueso. La cirugía tan solo está indicada sino existe mejora alguna después de 12 meses de rehabilitación.

 

   ¿CÓMO PUEDEN PREVENIR LOS FUTBOLISTAS LAS LESIONES?
A pesar de que cualquier deporte competitivo conlleva un riesgo inherente, el número de lesiones deportivas en el momento actual y el riesgo a largo plazo de discapacidad funcional entre futbolistas profesionales resulta inaceptablemente alto en comparación con otros riesgos ocupacionales.Se consideran factores de riesgo asociados a las lesiones en el fútbol: el juego sucio, lesiones deportivas previas, aumento de edad, pobre entrenamiento y las condiciones del campo. No se ha demostrado que factores intrínsecos como la debilidad muscular, el desequilibrio o la falta de flexibilidad, constituyan factores etiológicos importantes.

Se recomienda un enfoque multidisciplinar para la prevención de lesiones. Dicho enfoque incluye sugerencias de los distintos profesionales implicados:

· Entrenadores y preparadores físicos: Asesoramiento sobre la estructuración de las sesiones de entrenamiento, calentamiento apropiado, relación entrenamientos/partidos adecuada, reducción del tiempo de juego

· Personal médico: asesoramiento sobre los programas de rehabilitación adecuados, tiempo de recuperación, atención a todas las dolencias del jugador, vendaje de las articulaciones de tobillo

· Jugadores: asesoramiento sobre cómo mejorar el rendimiento (flexibilidad, capacidad, resistencia), tiempo de reacción, buenos hábitos de estilo de vida (evitar el consumo de tabaco y alcohol, nutrición adecuada), actitud responsable hacia el juego limpio

· Árbitro: Asesoramiento sobre la reducción del juego sucio mediante una aplicación estricta de las reglas del juego.

Artículo realizado por : Dr. Ponce
Fecha del artículo: Julio 2012
Fecha publicación: Julio 2012