Medicina alternativa y reumatologia. ¿verdad ó fraude?

Muchos pacientes reumáticos poco informados, con una mala relación médico-paciente en la Medicina Convencional y sin alivio de sus dolencias, se preguntan: ¿Por qué no probar con otras alternativas? ¿Qué puedo perder?

Varios estudios de población basados en usuarios de centros clínicos y llevados a cabo en décadas pasadas sugieren que los pacientes reumáticos utilizan frecuentemente este tipo de terapias. Entre el 46% y el 70% de los pacientes con Espondilitis, y Artritis, la han utilizado. En en el momento actual es raro que el paciente con este tipo de patologías (EA, AR) eche mano de este tipo de remedios, pero tengo en mi memoria casos dramáticos de niños con artritis, que los padres quisieron tratar con este tipo de medicinas –homeopatía-, abandonando el tratamiento médico convencional y que dejaron secuelas irreversible en manos, pies y cuello, por no tratarse a tiempo. Otros casos más jocosos, es el caso de un varón afecto de AR, que antes de acudir al reumatólogo, fue persuadido para que utilizara la limpieza colónica como cura de su artritis. La ineficacia de la misma, junto al gran apego que despertó en el paciente, condujo a su mujer a demandar tratamiento médico con menor grado de dependencia….
En el momento actual, son los pacientes con fibromialgia y otras enfermedades invisibles, las que más recurren a este tipo de tratamientos (terapia neural, magnetoterapia, ozono, etc.). El uso creciente de estas terapias es algo que el reumatólogo responsable no debe ignorar, pero además tener una actitud proactiva en su conocimiento, hasta convertirnos en expertos en este tipo de temas. De esta forma, podremos asesorar a los pacientes que así nos lo soliciten.

 ¿QUÉ ES LA MEDICINA ALTERNATIVA (MA) O PSEUDOCIENTÍFICA?

El término “medicinas alternativas” es totalmente engañoso ya que no se trata de medicinas (porque no demuestran poder curativos, preventivo y/o paliativo de ningún tipo más allá del placebo) y tampoco se trata de alternativas a la Medicina (si no funcionan no pueden ser consideradas una alternativa). Lo correcto como dice Ben Goldacre, sería llamarles pseudomedicinas pseudoalternativas. Una pseudociencia para captar desprevenidos (y sacarles la plata!).

Se trata de una categoría artificial creada con el propósito de promocionar una variedad de prácticas para la salud, que han resultado ser fraudulentas, dudosas y no verificadas. Utilizan una jerga falsamente científica, como propagandas de que son medicinas naturales, purificadoras, desintoxicante o vigorizantes

En cualquier tipo de estas poseudomedicinas pseudoalternativas, el status de conocimiento adquirido, son tan solo postulados sin ningún tipo de contenido verificado, válido científicamente, ni siquiera contrastable. Utilizan un lenguaje robado de la ciencia para aparentar un aire de seriedad que no resiste el menor de los análisis

Todas ellas incumplen con las más básicas reglas del conocimiento médico: “Que lo que se prescriba funcione o sea eficaz para aquello que queremos tratar” (es decir, que sirva para mejorar la salud.

Bajo el estandarte de una atención médica holística e integral, promueven una curación rápida y un curanderismo descarado. Las revisiones sistemáticas no han encontrado evidencia de que ninguna de estas cuatro terapias sean efectivas. A pesar de su extensa utilización por los pacientes reumáticos, no tenemos ninguna prueba objetiva con ensayos clínicos, controlados con placebo y sin sesgos de diseño o selección que demuestren que estos tratamientos son efectivos. Ausencia de pruebas objetivas, es el resultado de cualquier búsqueda en PubMed que se realice sobre ellas. Todas estos tratamientos estas descalificados por el mundo científico.

¿CUALES SON?

Se incluyen como Medicinas Alternativas:

  • La magnetoterapia en cualquiera de sus formas de aplicación, principalmente la transcraneal en el tratamiento de la fibromialgia
  • La terapia neural que usa infiltraciones de procaína,
  • La quelación en el tratamiento del cáncer y otras enfermedades crónicas,
  • La acupuntura
  • La terapia cráneo caudal,
  • La quiropráctica
  • La homeopatía,
  • La osteopatía,
  • El Reiki
  • La limpieza colónica,
  • La ozonoterapia,
  • Los tratamientos basados en venenos de serpiente (crotoxina),
  • La terapia de hierbas
  • Las flores de bach.
¿POR QUÉ RECURREN LOS PACIENTES REUMÁTICOS A LOS TRATAMIENTOS ALTERNATIVOS?

En líneas generales la gran mayoría de la población tiene poca consciencia de los logros de la ciencia y mucho menos de los progresos de vanguardia que se están produciendo.

El paciente en su ingenuidad es incapaz de distinguir entre el auténtico cuidado de la salud y la flagrante charlatanería, entre la medicina y el veneno de serpiente, o entre la verdad y algunas ideas y concepciones de su propia cosecha.

La Medicina convencional hace un pobre trabajo en la parte emocional, espiritual y psicológica del paciente, circunstancia que es aprovechada por estas Medicina pseudocientíficas, llenando este vacío. Las Pseudomedicinas, sin embargo, ofrecen sobre todo una buena relación con el paciente (que para ellos es un cliente). Esta especial atención al paciente/cliente es lo único real que pueden ofrecer. Se trata de psicoterapias que funcionan  tranquilizando al paciente y haciéndolo sentir bien en base al efecto placebo.

Otra de las características que permiten la penetración en la sociedad es que siempre tienen alguna “respuesta” ante los problemas de los pacientes. Mientras un médico antes de emitir un diagnóstico debe estudiar al paciente, realizar diagnósticos diferenciales, proponer y descartar hipótesis todo ello consumiendo tiempo y dinero, por el contrario las pseudomedicinas hechan la culpa a un desequilibirio del chi o a un “bloqueo energético” y lo “solucionan” con un par de pases mágicos.

¿QUÉ RIESGOS SE CORREN QUIENES LA UTILIZAN?

Los riesgos pueden ser directos o indirectos. En general el riesgo directo de estas pseudomedicinas es bajo ya que en general no hacen nada sobre el cuerpo: el reiki son “pases mágicos” que no tocan el cuerpo y la homeopatía es solo agua azucarada sin ningún componente activo.

Como regla general las pseudomedicinas más peligrosas serían las que más invasión causen en el cuerpo (acupuntura, terapia neural, quiropraxis, lavado colónico, etc.) y fundamentalmente aquellas que impliquen un abandono de las terapias médicas (homeopatía, antivacunas, negadores del HIV, etc.).

La acupuntura es una práctica que presenta riesgos como el neumotórax, infecciones, desmayos, hemorragias e incluso hay reportados 14 casos mortales asociados a la acupuntura. La quiropraxia es otra terapia “alternativa” asociada frecuentemente a riesgos: 17 casos mortales reportados junto a numerosos casos de personas que quedaron paralíticas luego de lesiones medulares producidas por esa práctica. Estos son los efectos adversos directos.

Hay que considerar los efectos adversos Indirectos. El hecho de comenzar un pseudotratamiento alternativo acarrea una demora para el comienzo de un tratamiento real y eso puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de una persona. Más aun, las “medicinas alternativas” no sólo retrasan los tratamientos efectivos sino que muchas veces intentan reemplazarlos con el riesgo evidente que significa el abandono de los tratamientos tradicionales. Esto es raro en las enfermedades reumáticas, pero en otras como el cáncer, sustituir, retardar un tratamiento eficaz por otro alternativo, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Cuentan que a Steve Jobs no lo mató el cáncer, sino la Medicina Alternativa.

Otro punto negativo es el del perjuicio económico que acarrean estas terapias alternativas. Si bien pueden ser sensiblemente más económicas que las terapias tradicionales, la relación costo/beneficio es ridículamente enorme.

Lo que todas estas terapias tienen como negativo es que al mismo tiempo que realizan sus afirmaciones están minando la comprensión que la gente tiene del mundo. Cuando se empieza a inventar cosas y se trata de venderlas como ciertas, y la gente las cree, después es mucho más fácil hacerles creer cualquier cosa.

¿POR QUÉ ALGUNOS MÉDICOS SE DEDICAN A ELLAS?

Durante la formación de grado, el médico recibe muy poca formación en
pensamiento crítico y científico. El médico aprende a leer y memorizar muchísima información, pero no aprende a cuestionar la misma. Esa es una puerta abierta a las charlatanerías pseudomédicas. El médico que apoya o peor aún, que ejerce alguna de estas pseudomedicinas, lo que está haciendo es otra cosa diferente a la Medicina.

Resulta es inoperante, imprudente y moralmente erróneo afirmar, practicar o predicar ideas importantes que no hayan sido puestas a prueba, o peor aún, que hayan mostrado de manera concluyente ser totalmente falsas, ineficaces o perjudiciales.

¿POR QUÉ FUNCIONA EN ALGUNOS PACIENTES?

Hay muchas explicaciones del por qué funciona: 1. La regresión a la media (luego de sentirnos mal es muy probable que mejoremos hagamos lo que hagamos). 2. La historia natural de la enfermedad (hay enfermedades autolimitadas, que luego de un período sintomático remiten solas). 3. El sesgo de confirmación. Pero sobre todo por 4. El fascinante efecto placebo

¿Qué es el placebo?

El efecto placebo es sin dudas algo intrigante y muy interesante. Para exponerlo simple y corto, el efecto placebo es la respuesta del organismo ante una intervención: sea esta tomar una pastilla de azúcar (como en la Homeopatía), clavar una aguja en un supuesto punto energético (como terapia neural, acupuntura), inyectar una solución fisiológica o el brebaje que te da el brujo de la tribu para curarte. A medida que la intervención es más agresiva, mayor efecto placebo intrínseco (Terapia neural, Acupuntura, homeopatía, quiropractica). Pero todas ellas, pueden mejorar al paciente, por la fe del paciente en el terapeuta y no por el tratamiento que administran.

Con el efecto placebo, los síntomas del paciente pueden mejorar mediante un tratamiento inocuo. El tratamiento en sí no tiene ningún efecto sobre la dolencia a tratar, pero el hecho de saberse tratado y la esperanza de curación provocan en el cerebro del paciente una sugestión que alivia los síntomas e incluso propicia la curación natural del mal mediante nuestro eficaz sistema inmunológico

El efecto placebo puede ser tan potente que en los estudios y ensayos clínicos para probar tratamientos o medicamentos nuevos se emplea siempre un grupo de control placebo, es decir, un grupo de pacientes a los que se les administra un placebo (una sustancia sin efecto alguno) en vez del medicamento a estudio, para poder distinguir así qué efectos son atribuibles sólo al medicamento y no al posible efecto placebo. para que un ensayo clínico sea válido de verdad se debe realizar mediante el procedimiento de doble ciego, es decir, ni los pacientes a estudio ni los científicos que dirigen el ensayo y sacan las conclusiones, deben saber en mientras se realiza el estudio, qué pacientes están tomando el medicamento verdadero y qué pacientes están tomando placebo. Es la única manera de poder atribuir a una sustancia los efectos reales que produce, y que los resultados o conclusiones no se vean alterados por las expectativas de los investigadores

Con todo ello, el efecto placebo no es justificación para engañar y mentir a la gente. No nos pueden vender (y bastante caro, por cierto) algo que dicen que hace lo que no hace. Eso es un fraude.

Los anuncios por internet, las páginas webs donde se ofertan estas terapias no agotan en su imaginación comercial.

Cada vez más gente en internet, que sin ningún tipo de formación, o titulaciones falsas realizan recomendaciones de estas terapias. Vendiendo a precio de oro tratamientos que no han pasado ninguna prueba objetiva, o estudios adecuados que demuestre su eficacia. Su única prueba, son sus argumentos: de “A mí me funciona” o “A todos mis pacientes les va muy bien”.  Qué a mucha gente “le funcione” no es prueba de nada. No estoy dispuesto a aceptar que se juegue con la salud de las personas en nombre del dinero. El ofrecimiento de tratamientos como el magnetismo craneal, la homeopatía, la terapia neural, y craneocaudal, no están envueltos de una acción humanitaria. Se trata de negocios que se lucran con la credibilidad ajena y no dudan en exagerar y mentir sin tapujos. Valen para todo, lo mismo un roto que un descoció, para las cefaleas, para el dolor postoperatorio, para la fibromialgia, para la fatiga crónica, para la depresión, para la falta de ánimo y de libido, para el el insomnio, etc. Es obvio que se trata de engaños, que muchos pacientes se aferran ante su desesperada situación de salud.