Osteoporosis Inducida por Fármacos

OSTEOPOROSIS INDUCIDA POR FÁRMACOS

Existen fármacos eficaces en el tratamiento de enfermedades que se han asociado a reducciones de la densidad mineral ósea (DMO), como son los corticoides, el tratamiento de supresión androgénica, el tratamiento hormonal con inhibidores de la aromatasa, el tratamiento antirretroviral de gran actividad (TARGA), los psicofármacos y los anticoagulantes.

Los corticoides se utilizan en el tratamiento de las enfermedades reumáticas (artritis reumatoide, polimialgia reumática, arteritis de células gigantes, lupus eritematoso sistémico, polimiositis/dermatomiositis, síndrome de Sjögren, etc.), e inflamatorias (bronquitis crónica, asma, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple, timoma, etc.) o en el transplante de órganos.

El tratamiento de supresión androgénica es utilizado en varones con cáncer de próstata. El tratamiento hormonal con inhibidores de la aromatasa (exemestano, anastrozol y letrozol) es utilizado como tratamiento adyuvante en mujeres con cáncer de mama. El tratamiento antirretroviral de gran actividad con inhibidores de la proteasas se utiliza en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Los pacientes que reciben fármacos que elevan la prolactina tienen una prevalencia mayor de osteopenia y osteoporosis. Igualmente se ha informado una mayor tasa de fractura en los pacientes que reciben tratamiento con inhibidores de la recaptación serotonina.

A pesar de este conocimiento, muchos pacientes no reciben tratamiento profiláctico que mitigue los posibles efectos perjudiciales de los fármacos en el hueso. Por ejemplo, una gran mayoría de pacientes que recibe tratamiento con corticoides en dosis altas, no se les estudia la DMO mediante densitometria axial o de cadera y no reciben tratamiento preventivo con fármacos antiosteoporóticos.

Esta información podría ayudar a pacientes y a personal sanitario a predecir el impacto de la osteoporosis inducida por fármacos en el sistema sanitario y a planificar la asistencia en consecuencia.

Una vez iniciado el tratamiento con alguno de estos medicamentos, y especialmente con corticoides se debe hacer un seguimiento estrecho de los pacientes para detectar la posible aparición de posibles efectos secundarios. Los pacientes sometidos a tratamientos a largo plazo deben recibir aporte complementario de calcio e vitamina D, y en los pacientes con alto riesgo de osteoporosis debe plantearse la necesidad de administrar tratamiento antiosteoporótico mientras dure el tratamiento.

Artículo realizado por Dr. Antonio Ponce Vargas
Fecha del artículo: 24/06/2009