¿Qué es el reuma?

¿QUÉ ES EL REUMA?

ParteAnte todo conviene aclarar que el concepto de “reuma” no existe en los libros de medicina, es decir, no hay ninguna enfermedad o dolencia del aparato locomotor que reciba el nombre de “reuma”. Lamentablemente la sociedad, no sin la ayuda de los médicos, ha agrupado bajo el nombre de “reuma” al conjunto de dolencias o molestias relacionadas del aparato locomotor.

Doctor, tengo reuma. No es extraño que algún familiar, amigo o conocido, nos diga que padece “reuma”. De hecho nosotros mismos quizá hayamos pensado que el “reuma” era la causa de ese dolor de cuello, espalda o rodilla, que nos sorprendió de repente un buen día sin avisar, sobre todo si las molestias eran duraderas o aparecían con mucha frecuencia. Comentarios tales como “mi madre tiene reuma”, “mañana lloverá pues ya me está atacando el reuma”, “estoy llena de reuma”, “tengo un reuma de caballo”, o parecidos, son comunes en nuestras conversaciones. Muchas de estas personas, cuando acuden al médico y éste les pregunta por el motivo de la consulta suelen contestar: “Doctor, tengo reuma”.

Pongamos un ejemplo para verlo más claro. Decir tengo “reuma” sería parecido a decir tengo “digestivo” o tengo “cardio”. Sin embargo, cualquiera de nosotros se quedaría perplejo o, como mínimo, extrañado si alguien le dijera: he ido al médico y me ha dicho que tengo “digestivo”; e inmediatamente intentaría aclarar si nuestro interlocutor está de broma o padece una gastritis, una úlcera, piedras en la vesícula o tiene una hernia en la ingle. Es decir, la gente sabe que existen diferentes enfermedades del aparato digestivo y que el especialista del aparato digestivo.

Precisamente por ello la mayoría de nosotros recomendaríamos a una persona aquejada de una dolencia gastrointestinal que consultara con un especialista del aparato digestivo para averiguar el nombre de su dolencia, su pronóstico y su correcto tratamiento. A buen seguro, no nos conformaríamos con una opinión como la siguiente: “Usted tiene digestivo”; exigiríamos algo más concreto y en caso de no obtenerlo probablemente consultaríamos con otro especialista.

Entonces, si el “reuma” no existe, ¿qué tiene nuestro familiar, que se queja de dolor en el cuello, la espalda o la rodilla? Posiblemente algún tipo de dolencia o enfermedad del aparato locomotor, también llamadas enfermedades reumáticas, cuyo diagnóstico convendrá establecer.

¿Cómo se manifiestan las enfermedades reumáticas?

Los síntomas principales son el dolor, bien localizado en alguna coyuntura, articulación o regíón como la espalda, o bien generalizado en todo el cuerpo. Otros síntomas la inflamación o tumefacción de las articulaciones, que impiden conciliar el sueño con los cambios posturales durante la noche. Las limitaciones para la movilidad, las contracturas musculares, el cansancio, la fatigbilidad ante mínimas actividades, el descanso nocturno poco reparador, el levantarse peor que uno se acuesta, debilidad, fiebre, o alteración de otros órganos y sistemas como el ojo, los pulmones, la piel, el riñón, el corazón, etc.

En todos estos casos, si usted tiene algunos de estos síntomas es el reumatólogo a quién debe acudir. El le realizará un interrogatorio y examen físico cuidadoso capaz de averiguar en la mayoría de las ocasiones el origen de su dolencia.