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Vitamina D toda la vida

Se estima que 1.000 millones de personas en todo el mundo, a través de todas las etnias y grupos de edad, tienen una deficiencia de vitamina D.

Recuerdo que en la década de los 60, aún existía raquitismo en mi entorno. A los niños nos daban para prevenirlo: aceite de hígado de bacalao, una autentica purga. Este suministrado a altas dosis, provoca hipervitaminosis A.

En los últimos años se ha producido un resurgimiento del interés por la vitamina D. No sólo por su crucial papel en el metabolismo mineral óseo, sino también por sus múltiples efectos extraóseos. A través de la dieta, el sol y los nuevos preparados comercializados de vitamina D podemos evitar su déficit.

Si bien una investigación considerable apoya la importancia de la vitamina D más allá de la salud ósea: Se han comenzado a descubrir las implicaciones funcionales de la vitamina D en procesos de muy diversa naturaleza como la diabetes (facilita la síntesis, liberación de la insulina tras el estímulo con glucosa), la hipertrigliceridemia (Mejora los lípidos a través de la disminución de la PTH y aumento del calcio), La hipercolesterolemia (Aumenta la HDL y disminuye la LDL), La hipertensión arterial (Inhibe al sistema renina-angiotensiona-aldosterona a través de la PTH), el riesgo cardiovascular (Mejora los fenómenos inflamatorios del endotelial vascular), el cansancio y la fatiga muscular (Aumenta la fuerza y resistencia de los miembros inferiores y disminuye el riesgo de caídas), las enfermedades autoinmunes (Lupus), y prevenir la incidencia de procesos oncológicos (Cáncer de colon y mama), entre otras.

No obstante, la función biológica principal de la vitamina D, es mejorar el balance cálcico óseo mediante el aumento de absorción de calcio y fosforo intestinal y la de calcio renal. Aportes de vitamina D en la mujer postmenopáusica logran disminuir el riesgo de fractura vertebral y de cadera (estudios clásicos de Chapuy en 1992). También, reduce la tasa de caídas en personas institucionalizadas por su efecto muscular positivo y por último, mejora la respuesta de los fármacos en el tratamiento de la osteoporosis (bifosfonatos) y probablemente formadores y denosumab.

Se considera insuficiencia de vitamina D, cuando los niveles de calcifediol en sangre se encuentran inferiores a 30 ng/ml. Y déficit cuando es menor de 20 ng/dl. Las dosis recomendadas de ingesta de vitamina D, diarias es de 800-1000 UI/día. En general, 100 UI de vitamina D diariamente pueden elevar las concentraciones sanguíneas 1 ng / ml después de 2 a 3 meses.

Los síntomas sutiles de una deficiencia leve incluyen pérdida de apetito, diarrea, insomnio, problemas de visión y sensación de ardor en la boca y la garganta. Los síntomas de la hipervitaminosis incluyen náuseas, vómitos, estreñimiento, dolor de cabeza, somnolencia y debilidad.

La exposición solar a través de la radiación ultravioleta B induce a la conversión en la piel desde 7-dehydrocolesterol a provitamina D3, que rápidamente se convierte a vitamina D3 o colecalciferol. Su síntesis cutánea depende la inclinación de rayos solares. Por encima del paralelo 33ºN la piel no produce vit D (España está encima del paralelo 35ºN). En estos lugares, la síntesis depende de la estación del año y hora de insolación. La prevalencia del déficit Vit D (<25ng/ml) en personas mayores de 64 años, en España es del 87%.

La síntesis de vitamina D a través de la piel, depende igualmente de la pigmentación. Los ”morenos”, sintetizan menos vitamina D, por impedir el paso de la radiación ultravioleta B. El uso de factores de protección solar mayor del 15, reduce la síntesis de vitamina D en un 99%.

Otra fuente de aporte de vitamina D es la dieta y alimentos que la contienen (de mayor a menor: Salmón, sardinas, atún en aceite, aceite de hígado de bacalao, champiñones, huevos.

Las siguientes situaciones suponen un riesgo de déficit de vitamina D y de osteoporosis: Diabetes, Hipertiroidismo, Tratamiento hormonal de cáncer de mama o de próstata. Enfermedad inflamatoria intestinal (colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn), enfermedad celiaca, toma de anticonvulsivos, obesos (queda secuestrada en la grasa la Vit. D, disminuyendo su biodisponibilidad), intervenidos de cirugía bariátrica, Institucionalizados, dependientes, riesgo caídas, hipogonadismo, hiperparatiroidismo primario, Déficit de GH (Hormona del crecimiento), insuficiencia suprarrenal.