Evita tocarte la zona T

Las medidas implementadas para detener la propagación del virus SARS-CoV-2, se centran en:

  • El distanciamiento social: Confinamiento domiciliario: Mantener a las personas alejadas unas de otras. Acercamiento > 1,5 metros.
  • Lavado de manos

  • Equipos de protección individual (guantes, mascarillas, pantalla de protección facial).

A pesar de todo ello un cierto contacto interpersonal es inevitable entre miembros de la familia o compañeros de trabajo (si pertenece a profesiones esenciales)

Un comportamiento que podría marcar una diferencia sustancial en estos y otros contextos, y que no cuesta nada, es evitar tocarse la boca, la nariz y los ojos, lo que se ha llamado la Zona T.

La ruta principal del virus de como ingresa en nuestro cuerpo, es a través de las mucosas de nariz, los ojos y la boca. Bien por inhalación directa de gotitas o aerosol, o bien, tocándose la boca, nariz o región de los ojos con una mano o un objeto contaminado.

No se sabe con precisión cuánta transmisión ocurre por cada ruta, pero se puede esperar que esta última desempeñe un papel importante. Esto se debe a que, si bien el virus generalmente solo se transmite por el aire por unos minutos, puede contaminar superficies y objetos, conocidos como “fómites”, por muchas horas e incluso días, y estamos constantemente tocando estas superficies y objetos.

Por lo tanto, tiene sentido lógico hacer todo lo posible para encontrar formas de minimizar este comportamiento.

Estudios recientes encuentran que nos solemos tocar la cara un promedio de entre 16 y 23 veces por hora, de los cuales el 44% involucraba tocar una membrana mucosa distribuida de manera más o menos uniforme en la boca, la nariz y los ojos, de manera inconsciente, o ante picazón.

Este hábito se puede controlar de varias maneras:

  1. Entrenamiento de un contra-hábito cuando nos llevamos las manos a la cara. Por ejemplo acariciar la barbilla.
  2. Poner barreras que hagan que el hábito sea físicamente difícil o imposible de implementar (por ejemplo, en reuniones, sentarse con las manos juntas.
  3. Colocar un aroma o colonia en las manos para que actúe de recordatorio cuando la mano se acerca a la cara.