GUÍA DE VACUNACIONES PARA PACIENTES REUMÁTICOS

A excepción de la potabilización del agua, ninguna otra medida, ni siquiera los antibióticos, ha contribuido a disminuir la morbilidad y la mortalidad en la especie humana como las vacunaciones.

La mejor prueba del poder de las vacunas en el control de enfermedades infecciosas es que, en cuanto decaen las coberturas vacunales, alentadas por los movimientos antivacunas, enfermedades erradicadas resurgen, como ha ocurrido con el sarampión en Europa en los últimos años y en la actualidad.

Los pacientes en tratamiento antireumático (corticoides, fármacos modificadores de la enfermedad, terapia biológica) tienen mayor riesgo a contraer gripe, enfermedad neumocócica y otras enfermedades infecciosas que la población general. Por ello es recomendable que se vacunen cada año contra la gripe y el neumococo.

Como norma general las vacunas deben de administrarse en los periodos de mejoría de la enfermedad. Los pacientes en brote inflamatorio o con necesidad de dosis elevadas de corticoides, se recomienda retrasar la vacunación hasta al menos un mes después de finalizado el tratamiento.

Los pacientes en “tratamiento antireumático”, tan solo pueden recibir vacunas inactivadas (la mayoría de las vacunas). La vacunación de virus vivos atenuados como la triple vírica (sarampión, paperas, rubeola), o la del herpes zoster, deben consultarse previamente con su reumatólogo.

Tipos de vacunas

  1. VACUNAS VIVAS ATENUADAS:

Varicela. Herpes Zoster. Fiebre amarilla. Polio oral. Sarampión. Rubéola. Paperas. (triple combinada). Rotavirus. Fiebre tifoidea oral.

  1. LAS VACUNAS INACTIVADAS:

Tos ferina. Difteria. Tétanos. Gripe. Neumococo. Hepatitis A. Hepatitis B.

Virus del papiloma humano. Meningococo. Cólera. Fiebre tifoidea parenteral. Haemophilus influenzae tipo B. Rabia. Polio (solo vacuna inyectable).

Vacunas más usadas en pacientes reumáticos

VACUNA ANTIGRIPAL:

Esta vacuna reduce la incidencia de gripe y sus complicaciones en los pacientes reumáticos con la misma seguridad que en la población general.

VACUNA ANTINEUMOCÓCIA SECUENCIAL:

Los pacientes reumáticos, especialmente con lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide, y cualquiera que reciba tratamiento biológico tiene un mayor riesgo neumonía y de infección neumocócica invasiva (e.g. septicemia, meningitis, etc.).

Existen 2 vacunas actualmente disponibles: La polisacárida 23-valente (VNP 23®) y la conjugada 13-valente (VNC13). Estas vacunas se administran secuencialmente

Pneumovax 23® puede administrarse en el mismo acto vacunal con la vacuna frente a la gripe y con cualquier otra vacuna, excepto con Zostavax®, (vacuna de virus vivos atenuados frente a herpes zoster).

VACUNA TOXOIDE TÉTANOS

Es eficaz y segura. Pueden recibirla con las mismas recomendaciones que en la población general.

VACUNAS CONTRA EL VPH (Virus del papiloma humano)

Las mismas recomendaciones y uso que la población general. Especialmente las mujeres con lupus eritematoso sistémico.

Vacunas para uso en situaciones especiales

VACUNAS HEPATITIS A

Vacuna de hepatitis A es recomendable en los pacientes en riesgo de contraer hepatitis A. Viajes a o residentes en países con infección endémica.

VACUNAS HEPATITIS B

Es una vacuna de virus inactivados, no vivos. Se administra solo en pacientes con riesgo de padecerla:

  • Personas que viajan a países con infección endémica por virus B
  • Personal sanitario
  • Contacto con familiar o pareja infectada con infección conocida por virus B
  • Adictos a drogas parenterales
  • Hombres que mantienen relaciones con hombres.

VACUNA HERPES ZOSTER

ZOSTAVAX® (vacuna de virus vivos atenuados frente a herpes zoster). Su uso antes de la terapia biológica disminuye la incidencia de infección por el virus del herpes zoster.

Es preferible administrarla 4 semanas antes de los FAMEb o FAMEsd.

La nueva vacuna recombinante (Shingrix), todavía no disponible en nuestro país, es recomendada para mayores 50 años tengan o no inmunosupresión, administradas en 2 dosis intramusculares separadas por 2 a 6 meses.

VACUNA CONTRA LA FIEBRE AMARILLA

Si fuera necesaria su administración por viaje a zona endémica, debe administrarse una vez suspendido el inmunosupresor con antelación suficiente.

  • Vacuna de virus vivos atenuados
  • Debe evitarse en los pacientes reumáticos que reciben inmunosupresores.

VACUNAS EN RECIÉN NACIDOS DE MADRES REUMÁTICAS

Las vacunas vivas atenuadas deben evitarse en los primeros 6 meses de vida de los recién nacidos de madres que han recibido terapia biológica durante la segunda mitad del embarazo. Los demás podrán seguir el calendario vacunal de la población general.