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Manifestaciones oculares de la Artritis Reumatoide

“Conoce las principales manifestaciones oculares de la artritis reumatoide, sus síntomas y cómo prevenir complicaciones visuales.”

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad sistémica autoinmune que, además de comprometer las articulaciones, puede afectar múltiples órganos, incluyendo los ojos. Las manifestaciones oculares, aunque menos conocidas, son relativamente frecuentes y pueden variar desde cuadros leves hasta complicaciones graves que comprometen la visión. Se estima que entre un 20% y un 34% de los pacientes con AR presentan compromiso ocular. Su reconocimiento precoz es fundamental para prevenir daño ocular irreversible.

En este artículo revisamos las principales complicaciones oculares asociadas a la AR, sus síntomas y la importancia del diagnóstico precoz.

¿Por qué afecta la artritis reumatoide a los ojos?

La AR es una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca tejidos propios, incluyendo estructuras oculares como:

  • Glándulas lagrimales
  • Esclera
  • Córnea
  • Tejidos intraoculares

Esto puede provocar inflamación crónica y daño progresivo si no se trata adecuadamente.

  1. SÍNDROME DE OJO SECO (QUERATOCONJUNTIVITIS SECA)

Es la manifestación ocular más común (10% y 30%) en pacientes con AR y suele estar asociada al síndrome de Sjögren secundario. Su prevalencia aumenta con la edad y la duración de la enfermedad. Se produce por una disminución en la producción de lágrimas o por alteraciones en su calidad, debido a la infiltración linfocitaria de las glándulas lagrimales y predispone a la conjuntivitis infecciosa. Puede haber afectaciónj corneal (queratoconjuntivitis filamentosa).

Síntomas principales:

  • Sensación de arenilla o cuerpo extraño
  • Ardor o escozor
  • Enrojecimiento ocular
  • Visión borrosa fluctuante
  • Fotofobia leve

El ojo seco crónico puede dañar la superficie ocular si no se trata adecuadamente.

  1. EPISCLERITIS


La episcleritis es una inflamación benigna de la episclera (tejido superficial del ojo). Es relativamente frecuente en la AR y suele tener un curso leve. Pude ser difusa o nodular.

Características:

  • Enrojecimiento localizado o difuso
  • Molestia leve o sensación de presión
  • Ausencia de dolor intenso
  • Curso autolimitado en muchos casos

El proceso tiende a autolimitarse a las 4-6 semanas. Aunque generalmente no compromete la visión, puede recurrir y requiere evaluación médica.

  1. ESCLERITIS


La escleritis es una inflamación más profunda y grave que afecta la esclera. Está fuertemente asociada a enfermedades autoinmunes como la AR y puede ser una manifestación de actividad sistémica. Acontece en el 5% de los pacientes, normalmente en el contexto de enfermedad agresiva y siguiendo el curso paralelo de la actividad de la enfermedad.

Síntomas y signos:

  • Dolor ocular intenso, profundo y persistente
  • Enrojecimiento violáceo
  • Fotofobia
  • Disminución de la agudeza visual

La escleritis puede provocar complicaciones severas como adelgazamiento escleral (escleromalacia) y/o perforación ocular, por lo que requiere tratamiento urgente. Otras posibles complicaciones son la uveítis anterior, el glaucoma, la queratitis ulcerativa periférica, la queratitis esclerosante y las cataratas.

  1. QUERATITIS

La inflamación de la córnea (queratitis) puede presentarse en pacientes con AR, especialmente en el contexto de ojo seco severo o enfermedad avanzada.

Formas clínicas:

  • Queratitis punteada superficial
  • Úlceras corneales periféricas (queratitis ulcerativa periférica)

Estas lesiones pueden progresar rápidamente y comprometer la integridad del globo ocular si no se tratan de forma adecuada.

  1. UVEÍTIS (MENOS FRECUENTE)

Aunque es más típica de otras enfermedades reumatológicas, la uveítis puede presentarse ocasionalmente en la AR.

Síntomas:

  • Dolor ocular
  • Enrojecimiento
  • Fotofobia
  • Visión borrosa

Requiere valoración oftalmológica urgente.


  1. SINDROME DE BROWN


El síndrome de Brown normalmente es de etiología congénita, pero en algunos casos puede ser adquirida por mecanismos inflamatorios como en la AR. Aparece como consecuencia de la existencia de una tendosinovitis estenosante en el tendón del músculo oblicuo superior. Incapacidad de mirar hacia arriba y hacia la raíz nariz. Provoca un estrabismo vertical y diplopía intermitente.

El paciente puede inclinar la cabeza para evitar la visión doble (diplopía). Clínicamente, a veces se siente o escucha un pequeño chasquido al intentar mover el ojo hacia arriba.

En la RMN coronal con contraste aparece un realce circunferencial de la tróclea con preservación central del tendón (Signo del ojal)

  1. COMPLICACIONES RELACIONADAS CON EL TRATAMIENTO

Algunos fármacos utilizados en la AR también pueden tener efectos oculares:

  • Corticoides: Riesgo de cataratas subcapsulares posteriores y glaucoma
  • Antipalúdicos (como hidroxicloroquina): posible toxicidad retiniana (rara, pero relevante con uso prolongado)

Por ello, es importante realizar controles oftalmológicos periódicos en pacientes en tratamiento.


  1. IMPORTANCIA DEL ABORDAJE MULTIDISCIPLINAR

El manejo de las manifestaciones oculares en la AR requiere colaboración entre reumatólogos y oftalmólogos. Un diagnóstico temprano permite:

  • Prevenir complicaciones graves
  • Preservar la función visual
  • Ajustar el tratamiento sistémico si es necesario

     

CONCLUSIÓN

Las manifestaciones oculares de la artritis reumatoide son una expresión de su carácter sistémico. Aunque algunas son leves, otras pueden poner en riesgo la visión si no se detectan y tratan a tiempo. La vigilancia activa de los síntomas oculares y la evaluación especializada forman parte esencial del cuidado integral del paciente con AR

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