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¿Podemos mejorar la artrosis con los tratamientos para la obesidad?

Introducción

La ARTROSIS (OA) es una enfermedad crónica, es la patología más frecuente que trata el reumatólogo y la causa principal de dolor y discapacidad en la población adulta.

La artrosis, de rodilla, es el tipo de artrosis más relacionada con la obesidad.

Los factores de riesgo para la presentación de la artrosis son:

    • La edad avanzada

    • el sexo femenino (es más frecuente en la mujer)

    • La OBESIDAD (incrementar la sobrecarga mecánica sobre el cartílago)

    • Los cuadros de hiperlaxitud articular (Trastorno del espectro de la hipermovilidad, Ehlers Danlos tipo hipermóvil).

    • Sobrecargas físicas (laborales o de otro tipo).

    • Las alteraciones en la alineación articular (escoliosis, genu valgo, etc.).

De todos ellos, la obesidad destaca como uno de los factores de riesgo más relevantes, pero es un factor que puede prevenirse o modificarse.

Por otro lado, la OBESIDAD, es una enfermedad crónica, multifactorial, progresiva y crónica, que supone un riesgo para la salud física y mental de las personas que la padecen. además de numerosas enfermedades cardiovasculares y canceres asociados a la obesidad, la obesidad se asocia con un mayor riesgo de caídas y fracturas de tobillo y parte superior de la pierna, humero y codo.

El 20% de la población española la padece y se ha incrementado significativamente en las últimas décadas, convirtiéndose en un problema de salud pública mundial.

Factores que contribuyen en la aparición de la Obesidad:

    • Genéticos, «está preparado para ahorrar energía y acumular grasa».

    • Estilo de vida: Sedentarismo. Dietas alimentos procesados.

    • Estrés asociado al estilo de vida actual

    • Falta de sueño.

¿Porque la obesidad empeora la artrosis?

Tradicionalmente, se pensaba que la obesidad afectaba a la artrosis únicamente por sobrecarga mecánica sobre las articulaciones que soportan peso, como la rodilla. Sin embargo, hoy sabemos que su impacto es mucho más amplio.

1️⃣ Sobrecarga mecánica

El exceso de peso aumenta la presión sobre el cartílago articular, acelerando su desgaste. Pequeñas reducciones de peso pueden tener un gran impacto clínico.

Una pérdida de peso de unos 5-8 Kg. se asocia a una mejora sintomática de la artrosis. Por todo ello, la pérdida de peso constituye una de las estrategias más eficaces para reducir el dolor y mejorar la función en la artrosis.

Por tanto, La pérdida de peso: Es una estrategia clave

Sin embargo, es importante reconocer la dificultad que implica para muchos pacientes mantener una dieta adecuada de forma sostenida, debido a múltiples factores personales, sociales y ambientales.

Su tratamiento, debe de alejarse de clichés y tópicos como que la enfermedad es debida a “una falta de autodisciplina”, “fata de cuidados”, o de “personas con escasa fuerza de voluntad”. Para curarse “solo necesitan cerrar la boca y moverse más”, etc.



2️⃣ Inflamación sistémica

El tejido adiposo no es solo un depósito de grasa: es un órgano metabólicamente activo que libera mediadores inflamatorios (adipoquinas) capaces de:

    • Favorecer la inflamación sinovial

    • Estimular la degradación del cartílago

    • Aumentar la sensibilidad al dolor




La fisiopatología de la artrosis no se limita a la inflamación crónica., sino que también incluye:

    • Degradación del cartílago

    • Remodelación del hueso subcondral

    • Sensibilización central del dolor

3️ Disbiosis intestinal



La obesidad puede alterar la microbiota intestinal, generando un entorno proinflamatorio que contribuye a la progresión de la artrosis.

La obesidad disminuye la diversidad de la flora intestinal, con predominio de flora no saludable (Disbiosis, SIBO). Todo ello:

    • Aumentando la permeabilidad intestinal

    • Disminuye la síntesis de ácidos grasos de cadena corta los cuales tienen propiedades antiinflamatorias, siendo fundamentales para la salud metabólica y digestiva

    • Se incrementa el apetito. 


4️⃣ Diferencias según el sexo



Existen mecanismos diferenciados en hombres y mujeres que influyen en la progresión de la enfermedad. La mujer es más frecuente que padezca de obesidad y por tanto, también de artrosis. Ello es debido a una compleja interacción de factores hormonales, metabólicos y biológicos. Los estrógenos favorecen la acumulación de grasa (distribución ginoide), mientras que la menopausia, el embarazo y el ovario poliquístico facilitan el aumento de peso y la resistencia a la insulina.





TRATAMIENTO

    1. Intervenciones convencionales

🥗 Dieta mediterránea

Rica en antioxidantes, fibra y ácidos grasos saludables, favorece:

    • Control ponderal

    • Modulación de la inflamación

    • Mejora de la microbiota intestinal

🦠 Modulación de la microbiota

    • El aumento de fibra y bacterias beneficiosas puede contribuir a mejorar la evolución clínica.

🏃Ejercicio y rehabilitación

Ayudan a disminuir la sobrecarga articular y mejorar la capacidad funcional.

Los programas que combinan:

    • Ejercicio aeróbico

    • Fortalecimiento muscular

    • Trabajo de movilidad

    1. Nuevas terapias farmacológicas: el papel de los agonistas GLP-1

Este tipo de tratamientos utilizados principalmente en pacientes diabéticos, actualmente también se ha utilizado y en el control del peso. Estudios recientes han mostrado que podrían desempeñar un papel en la modulación o reducción de la inflamación y la degradación del cartílago como la artrosis.

Estas nuevas estrategias farmacológicas para el tratamiento de la obesidad podrían tener un impacto directo en la artrosis.

Los agonistas del receptor GLP-1 (GLP-1 RA), como la semaglutida (Ozempic, wegovy) o la liraglutida (Saxenda), son conocidos por su papel en:

    • Regulación de la glucosa

    • Control del peso

Sin embargo, estudios recientes experimentales en condrocitos y en animales mostraron que liraglutida mostraba efectos protectores frente al estrés oxidativo, reduciendo la inflamación y disminuyendo la degradación del cartílago

Igualmente, estudios clínicos controlados con placebo, objetivaron una disminución del el dolor y una mejora la función física.

En este contexto, la literatura reciente ha señalado que los pacientes con obesidad pueden utilizar de manera segura los agonistas del receptor GLP-1 (GLP-1 RA) (semaglutida, liraglutida) como estrategia de pérdida de peso en el tratamiento conservador de la artrosis.

Este hecho pone de relieve que el tratamiento de la artrosis, probablemente pase por estrategias personalizadas que consideren:

    • Fenotipos específicos

    • Mecanismos patogénicos individuales

    • Presencia de obesidad

    • Perfil inflamatorio y metabólico

    • Perfil inflamatorio y metabólico

En cualquier caso, los GLP-1 RA muestran un potencial prometedor como agentes antiinflamatorios con capacidad de modificar la enfermedad y su patogénesis, especialmente en poblaciones de pacientes con obesidad.




Puntos clave a tener en cuenta:

    • La obesidad es un factor de riesgo modificable en la artrosis. Modifica la estructura articular, sus células y sus procesos moleculares.

    • La pérdida de al menos el 5% del peso corporal se asocia con una reducción significativa de la incidencia y progresión de la artrosis.

    • La obesidad influye en la artrosis a través de mecanismos mecánicos, inflamatorios y metabólicos.

    •  La dieta mediterránea y la modulación del microbiota intestinal pueden contribuir a mejorar la evolución clínica.

    • Los programas de ejercicio y rehabilitación son esenciales para mejorar la función y reducir la sobrecarga articular.

    • Los agonistas del receptor GLP-1 (como semaglutida) muestran resultados prometedores en la reducción del dolor y la mejora funcional.

    • El reto ahora es avanzar hacia un modelo de tratamiento más personalizado, capaz de abordar la complejidad biológica de la artrosis en cada paciente. Combinando:  Pérdida de peso, dieta saludable, ejercicio terapéutico, nuevas terapias farmacológicas.

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